Hace treinta años, la Armada de Chile tomó una decisión que marcaría para siempre el calendario deportivo nacional: convocar a sus efectivos, familias y a toda la comunidad a celebrar el Mes del Mar corriendo. Así nació la Corrida Mes del Mar, una carrera que comenzó como un gesto simbólico de unión entre el mar y la tierra, y que hoy se ha convertido en uno de los eventos de running más tradicionales y queridos del país.
Desde sus humildes inicios en Viña del Mar, el evento fue creciendo año tras año. La pasión de los participantes, el rigor organizativo de la Armada de Chile y el entusiasmo de las comunidades costeras hicieron posible que la corrida se expandiera a cuatro ciudades más: Iquique, Talcahuano, Puerto Montt y Punta Arenas. Hoy, miles de personas corren simultáneamente en todo el país, desde el Norte Grande hasta la Patagonia austral, unidos por el mismo grito de largada.
Tres décadas de historias, de primeras veces, de superaciones personales, de familias que corren juntas y de atletas que descubrieron su pasión por el running en estas calles. La Corrida Mes del Mar no es solo una carrera: es un legado vivo que honra el amor de Chile por su mar y celebra los valores que definen a la Armada — disciplina, compañerismo, esfuerzo y orgullo nacional.